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10/5/11

Con su ausencia formé su imagen

Con su ausencia formé su imagen: en lo terrenal nace
lo celestial oculto. Aquí estoy, midiendo
con las muallaqas de los yahilíes la distancia... y la ausencia es
la medida, la medida. Para cada rima he levantado
una jaima. Para cada cosa expuesta al viento
una rima. La ausencia me enseña su lección: «De no haber sido
por el espejismo, no habrías resistido...» En el vacío,
extraje una letra de antiguos alfabetos
y me apoyé en la ausencia. ¿Quién soy después
de la visita? ¿Un pájaro o un transeúnte entre símbolos
y vendedores de recuerdos? Como un resto arqueológico,
como un espectro infiltrado de Jebús, me dije:
Vayamos a las siete colinas. Dejé
mi máscara sobre una piedra y eché a andar como caminan
los soñadores, guiado por mi sueño. Salté de una luna
a otra. Aquí hay inconsciente de sobra
para que los objetos se liberen de su historia. Hay
historia de sobra para que el inconsciente se libere
de su mirach. «Llévame a nuestros años
primeros» —me dijo mi primera novia—. «Deja
la ventana abierta para que el gorrión entre
en tu sueño...» Me despierto y no hay ciudad
en la ciudad. No hay «aquí» sino «allí». No hay
allí salvo aquí. De no haber sido por el espejismo
no habría ido a las siete colinas...
¡De no haber sido por el espejismo!

Mahmud Darwix: No te excuses (La ta'tadiru 'an ma fa'alta), Beirut, Riad El-Rayyes, 2004

Traducción de Luz Gómez García

Leído en Como dijo el poeta por Wole Soyinka.
Y en memoria de la Nakba, que se conmemora el próximo domingo, 15 de mayo. Año 63 de la Desposesión.

14/7/10

Nada sino luz

En la película Como dijo el poeta, de la que ya hemos hablado, la poeta libanesa Joumana Haddad lee el poema de Mahmud Darwix “Nada sino luz”.

NADA SINO LUZ

Nada sino luz.
No detuve mi caballo sino
por coger una rosa roja del
jardín de una cananea que sedujo al caballo
y se encastilló en la luz:
«No entres, no salgas»...
No entré, no salí.
Dijo: ¿Me ves?
Murmuré: Me falta, para saberlo, distinguir
entre viajero y camino,
entre canto y cantor...
Jericó se asentó, como una letra
del alfabeto, sobre su nombre,
y yo me he caído de bruces con el mío
en un cruce de significados...
Soy lo que seré mañana.
No detuve mi caballo sino
por coger una rosa roja del
jardín de una cananea que sedujo al caballo.
Y seguí en busca de mi lugar,
más alto y lejano,
aún más alto y lejano
que mi tiempo.

Mahmud Darwix: No te excuses (La ta'tadiru 'an ma fa'alta), Beirut, Riad El-Rayyes, 2004

Traducción de Luz Gómez García

11/5/10

En un día como éste

En breve se presentará en España la película dedicada a la figura de Mahmud Darwix Como dijo el poeta, dirigida por Nasri Hajjaj. En ella autores de diversas nacionalidades leen poemas de Darwix en sus respectivas lenguas y se hace un recorrido por los escenarios de la vida del poeta. Jaime Natche nos ha pedido, para el subtitulado español, nuestra traducción de algunos poemas. El poema que damos a continuación lo lee en la película el poeta estadounidense Michael Palmer. El film podrá verse, primeramente, en el festival de Granada Cines del Sur.

EN UN DÍA COMO ÉSTE

En un día como éste, junto
a una iglesia, en un esplendor del todo femenino,
en un año bisiesto, donde se encuentran, esta mañana,
el verde eterno y el azul marino, donde
se encuentran la forma y el contenido, lo tangible y lo místico,
bajo un espeso emparrado, a la sombra de un gorrión
que aguza la imagen del sentido, en un lugar
sentimental /
hallaré mi fin y mi comienzo
y les diré: ¡Malditos! Llevadme y dejad
el corazón de la verdad a punto para las hienas hambrientas.
Digo: No soy ni ciudadano
ni refugiado.
Sólo quiero una cosa, nada más,
sólo una:
una muerte sencilla, apacible,
en un día como éste,
junto a las azucenas,
que me compense poco o mucho
de una vida que he contado
en minutos
o en exilios.
Lo que quiero es morir en este jardín
¡ni más ni menos!

Mahmud Darwix: No te excuses (La ta'tadiru 'an ma fa'alta), Beirut, Riad El-Rayyes, 2004

Traducción de Luz Gómez García

17/9/08

Él está tranquilo, yo también

Este poema, perteneciente al libro No te excuses, se publicó primero en el diario El País (6/05/06); hoy forma parte de Poesía escogida (1966-2005), Valencia, Pre-Textos, 2008.

Él está tranquilo, yo también
sorbe un té con limón,
bebo un café,
es lo único que nos distingue.
Él lleva, como yo, una camisa holgada a rayas,
yo hojeo, como él, los periódicos de la tarde.
Él no me ve cuando miro de reojo,
yo no le veo cuando mira de reojo,
él está tranquilo, yo también.
Pregunta algo al camarero,
pregunto algo al camarero...
Una gata negra pasa entre nosotros,
acaricio su noche
acaricia su noche...
Yo no le digo: Hace bueno,
está despejado.
Él no me dice: Hace bueno.
Él es el observado y el observador
yo soy el observado y el observador.
Muevo la pierna izquierda
mueve la pierna derecha.
Tarareo una canción,
tararea una canción parecida.
Pienso: ¿Es el espejo en que me veo?

Entonces le miro a los ojos,
pero no le veo...
Abandono el café aprisa.
Pienso: Quizá sea un asesino, o quizá
uno que habrá pensado que yo soy un asesino.

Él tiene miedo, ¡y yo también!

Traducción de Luz Gómez García