
25/6/10
Prólogo a "Bajo la Ocupación. Relatos palestinos", por José Saramago

19/6/10
Mahmud Darwix, por José Saramago
13/6/10
Gaza, ciudad del valor y de la miseria
Te duermes al final de la noche, con la ayuda de un tranquilizante. Cuando te despiertas, necesitas cierto tiempo para convencerte de que estás en Gaza, a la que rápidamente has apodado «la ciudad del valor y de la miseria». En medio de una tórrida mañana, vas, con amigos que han vuelto, a visitar los campamentos de refugiados. Camináis con dificultad por las callejuelas, y te avergüenzas de la mera ida del agua y la limpieza. No crees, nunca lo has creído, que las bolsas de miseria justifiquen la insistencia en el derecho al retorno. Pero recuerdas lo que más te valdría olvidar: la mala conciencia del mundo. Respiras las teorías del progreso y el avance de la historia, que quizá han devuelto a la humanidad a las cavernas. Te privas, por realismo, del suero del optimismo y el entusiasmo, que sustituyes por una pastilla contra la hipertensión. Dices: Si un día pienso otra cosa, echaré mi conciencia a los gatos.
Te preguntas: ¿Qué argucia legal o lingüística puede formular un tratado de paz y buena vecindad entre un palacio y una choza, entre un carcelero y un preso? Y caminas por las callejuelas sintiendo vergüenza de todo: de tu ropa planchada, del esteticismo de la poesía, de la abstracción de la música, de un pasaporte que te brinda la posibilidad de viajar por el mundo. Te duele demasiado estar consciente. Regresas a la Gaza que está más allá de los campamentos y de los refugiados, recelosa de los que han vuelto,* y no sabes en qué Gaza estás. Y dices:
Aquí estoy pero no he llegado.
He venido ¡pero no he vuelto!
7/6/10
Larissa Sansour: A Space Exodus (2008)
“One small step for a Palestinian, one giant leap for mankind.” Casi todo lo que puede decirse sobre el proceso de paz y sobre lo que el mundo (quienes lo rigen) espera de Palestina y los palestinos, está dicho en este vídeo de Larissa Sansour. Como en todas sus obras, la visión es irónica y poética. Lástima que por la Red no circule más que esta versión reducida. Se pudo ver entero en la exposición Palestine: la Création dans tous ses états, que se celebró del 23 de junio al 22 de noviembre de 2009 en el Institut du Monde Arabe, en París.
1/6/10
La niña / el grito
Traducción de Luz Gómez García
26/5/10
Dos extraños
Mahmud Darwix: La huella de la mariposa (Ázar al-faracha, Beirut, Riad El-Rayyes, 2008)
18/5/10
La Nakba palestina, por Nabil Shaath
15/5/10
Elia Suleiman: Divine Intervention
11/5/10
En un día como éste
5/5/10
Tu madre es tu madre
A la mañana siguiente, tomas con ella su famoso café, cuyo olor ha difundido la canción que escribiste hace más de tres décadas, la segunda vez que estuviste en la cárcel.* Le preguntas: ¿Te gusta la canción? Sonríe pudorosa y todo lo que dice es: Dios esté satisfecho de ti. Te recuerda que has de ir, antes de que empiecen a llegar las visitas, a visitar la tumba de tu padre. Miras su fotografía colgada en la pared. Ahogas un suspiro de conmiseración por el paciente Job, al que la Nakba llevó de una existencia acomodada a la indigencia, y que se pasó la vida buscando pan y libros para ti y tus hermanos, en una lucha agotadora en la cantera. A diferencia de su padre, no se paraba a mirar el pasado feliz que le hacía señas desde los olivares y los campos de trigo, para que el derrotado y lo rapiñado no se encontraran. Cargaba sin subterfugios con el peso del presente, igual que un rey destronado incapaz de mirar su trono, para llevarte hacia el futuro: El futuro está ante ti, hijo mío, no mires mucho hacia atrás hasta que sean fuertes tu laúd y tu poema. Cuando tu laúd sea fuerte, te parecerá que eres padre de tu padre, y que la poesía es capaz de enmendar los destinos. Así que empezaste, a partir de los escombros que de ti quedaban y de los nombres de las plantas y los minerales, a construir una casa imaginaria, de modo que el lugar se asentara en su lugar y la vida regresara ¡a lo que se parecía a la vida!
Mahmud Darwix: En presencia de la ausencia (Fi hadrat al-giyab, Beirut, Riad El-Rayyes, 2006)
Traducción de Luz Gómez García
23/4/10
Qué soy sino él
A lo lejos, detrás de sus pasos,
el lobo muerde los rayos de la luna.
A lo lejos, delante de sus pasos,
una estrella ilumina la copa de los árboles.
Así camina, camina y camina
Mahmud Darwix: La huella de la mariposa (Ázar al-faracha, Beirut, Riad El-Rayyes, 2008)
Traducción de Luz Gómez García
11/4/10
Dos poemas, por Abbas Beydoun
5/4/10
Aceite de hígado de bacalao
* Festividad que celebra el fin del Ramadán.
Mahmud Darwix: En presencia de la ausencia (Fi hadrat al-giyab, Beirut, Riad El-Rayyes, 2006)
Traducción de Luz Gómez García





